“Antes había changas y hoy se está discutiendo si hay un plato de comida”

Gustavo Di Marzio, precandidato a diputado por el randazzismo, analiza la situación social en La Plata. Crítico del gobierno, aventura que la “política marketinera” de Cambiemos no va a funcionar en estas elecciones. Además, analiza el peronismo y cuestiona a Cristina.

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“Los merenderos que abrimos con la crisis de 2001 hoy están volviendo a abrir. La falta de trabajo en los sectores populares aparece cada vez con mayor preocupación. En los barrios ha desaparecido la changa”. Es la realidad que describe Gustavo Di Marzio, precandidato a diputado provincial en la Octava Sección electoral por el Frente Justicialista.

El dolor que le causó la derrota del 22 de noviembre de 2015 no lo dejó dormir porque “sabía que iba a pasar lo que está pasando ahora”. Aquel cachetazo que sufrió el Frente para la Victoria encendió una luz de alarma y disparó una dura autocrítica en ese espacio que terminó con divisiones inesperadas que, para muchos, son funcionales al gobierno.

En esa línea, el dirigente del Movimiento Evita cuestiona la decisión de Cristina Fernández de Kirchner de alejarse del PJ porque está convencido de que se debe dar una discusión hacia adentro del peronismo y legitimar, a través de las PASO, la conducción de una nueva etapa que para él debiera ser con Florencio Randazzo.

En casi una hora de charla en la Casona de Synergia, en 4 y 53, Di Marzio cuestiona duramente las políticas del gobierno y las compara con las de los ‘90. Sostiene que Cambiemos subestima a la gente con sus campañas marketineras aunque reconoce que funcionaron en 2015 porque se dieron en un contexto especial con un gobierno de 12 años y con errores internos a la hora de elegir los candidatos. Es muy autocrítico, pero está convencido de que esta vez el macrismo no va a lograr el apoyo del electorado porque la gente “vio que no cumplieron con las promesas” de campaña.

Por otra parte, si bien manifiesta la necesidad de unir al peronismo para 2019, duda de que el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, se sume. Porque “ese Massa que uno vio planteando con el gobierno en Davos un montón de cuestiones no aparece como una opción que esté claramente en contra de este modelo económico. No deja en claro en dónde está parado”.

-¿Qué evaluación hacés de la gestión de (Julio) Garro y cómo ves a la ciudad?

-Hay un abandono importante en los barrios. Cuando la caminamos vemos basurales a cielo abierto porque no se recogen los residuos; calles intransitables que hace que los chicos no puedan ir a clase los días de lluvia y que no puedan ingresar las ambulancias, los patrulleros ni el transporte público; zonas en donde no hay agua potable o donde hay serios problemas de presión; ausencia de luminarias… pero lo que vemos que está apareciendo cada vez con mayor preocupación en los barrios populares es la falta de trabajo en donde ha desaparecido la changa.

-En esta situación que estás describiendo, ¿cuánta responsabilidad le cabe al gobierno de Garro y cuánto al de (Pablo) Bruera?

-Somos autocríticos y nos hacemos cargo de lo que nos tenemos que hacer cargo. Lo que vemos es que se han agravado determinadas situaciones. La changa antes existía y hoy ya no. La pérdida del poder adquisitivo y el aumento de los precios principalmente en los alimentos, que es donde más gastan los sectores populares, no se daban hace un año y medio atrás. Los merenderos que habíamos abierto después del 2001 y que se fueron transformando en centros culturales o lugares para terminalidad de la escuela secundaria con el Plan Fines, centros de alfabetización, lugares deportivos o de capacitación, hoy se vuelven a abrir como merenderos. Eso da cuenta de la realidad como también da cuenta de la realidad la falta de trabajo de los jóvenes a quienes les cuesta mucho conseguir su primer empleo. Hay una situación macroeconómica que es de una matriz que se aplica a nivel nacional y que tiene efectos devastadores en los sectores de los trabajadores, en el empresariado pequeño y mediano y los comerciantes.

-En este contexto ¿por qué el peronismo no ha logrado ir unido?

-En 2015 hubo una derrota que hizo entrar en debate a todo el peronismo porque fue una derrota en manos de CEOs de empresas, de un gobierno de ricos para ricos. Llegaron a las PASO con el 24 por ciento de los votos y ganaron en la segunda vuelta con votos de los sectores populares. En ese contexto nosotros plateamos que la mejor manera de resolver y consolidar una idea era validar en las PASO para determinar quién conducía esta etapa, habiendo un piso común que es parar este ajuste que ya vivimos en los 90 y que termina mal. El que gana conduce y el que pierde acompaña. Lamentablemente eso no se dio porque Cristina tomó otra decisión a último momento que nos sorprendió. Nosotros vamos a continuar con el desafío de volver a reconstruir desde el peronismo una salida de mayorías para 2019 que es cuando se va a poder modificar el gobierno nacional, provincial y municipal.

-¿La fragmentación del peronismo no le es funcional al gobierno?

-No compartimos la decisión de Cristina porque perjudicó la unidad y la validación de la conducción en esta etapa. Después de octubre, desde todos los sectores del peronismo y del campo popular, habrá que construir una agenda de unidad para que en el 19 se pueda, no solamente ganar sino también construir una gran mayoría para poder llevar adelante los temas pendientes.

-¿Cuáles son los temas pendientes?

-Hay que reformar la Constitución que fue parida en medio del neoliberalismo en donde habla de consumidores y no de ciudadanos; hay que sacarnos de encima leyes de la dictadura que todavía están vigentes; hay que hacer una reforma agraria. Hay muchos temas de fondo en donde se necesitan grandes consensos.

-Además de ir a las PASO dentro de tu espacio, vas a competir con dirigentes con los cuales militaste como es el caso de quienes conforman Unidad Ciudadana. ¿Qué te diferencia de ellos?

-No queríamos que se construyeran listas digitadas por pocas personas. Justamente nosotros planteábamos validarlas en las PASO. Hay una cuestión en cómo se construyen las candidaturas que tiene que ver con una herramienta diferente. Nosotros planteamos las PASO para que el pueblo se exprese.

-Cristina tiene el piso electoral muy alto y eso hace que los intendentes no puedan despegarse de ella. ¿Hacés la misma lectura?

-Nosotros trabajamos desde un lugar con mucha humildad y con esta idea de construir política desde las convicciones. A Florencio se le ofreció ser candidato en la fórmula con Cristina, se le ofreció ser primer diputado nacional y lo que se terminó valorando fue justamente la idea de no ir por un cargo sino por proyectos, debates e ideas. Queremos construir un debate rico dentro del peronismo y, desde ese lugar, se verá en 2019 cómo construirlo poniendo por delante las necesidades de las grandes mayorías y no de los dirigentes.

-En la otra vereda, ¿crees que elegir a Carolina Piparo como candidata, teniendo en cuenta su historia personal y que la principal preocupación de la sociedad es la inseguridad, es una decisión estratégica de campaña?

-Yo respeto a cada persona que se integra a la política porque me parece importante la participación. Lo que sí me parece es que, saliendo del caso particular, hay un manual del gurú de Cambiemos que tienen que ver con generar frases relacionadas a temas que la gente quiere que se resuelvan pero que después no tienen eco en el gobierno. Hacen de comentaristas cuando ya llevan casi el 40 por ciento de un mandato y todos los índices están viniendo para atrás. Hay un esquema comunicacional de Cambiemos construido por este gurú que subestima a la gente.

Pero los llevó al triunfo…

-Una cosa fue el 2015, después de 12 años de gobierno y con errores propios en la forma en cómo se eligió el candidato. Nosotros teníamos otro candidato y pensábamos que se tenía que ir a unas PASO pero se terminó resolviendo de otra manera. Cambiemos acertó en un esquema comunicacional diciendo que todo lo que estaba bien no se iba a tocar y lo cierto es que hoy las cosas están peor. Está todo grabado y eso hará que en esta elección de 2017 todos esos elementos marketineros no funcionen porque eso sería subestimar a la gente.

-¿Y por qué perdió el Frente para la Victoria si se tiene en cuenta que el voto macrista en las PASO fue del 24 por ciento? ¿Por qué el kirchnerismo no logró llegar a un gran sector del electorado?

-Fueron varias cuestiones por las que perdimos en sectores populares. Acá en La Plata perdimos Villa Elvira y Altos de San Lorenzo, lugares en donde antes había changas y hoy están discutiendo si hay un plato de comida para la noche. Sí influyó esa estrategia comunicacional de Cambiemos en aquella campaña de 2015 pero después está la realidad. Si sos gobierno y agravás la situación de la comunidad en todos los planos y no mejorás el salario y lográs que haya más trabajo y que las pymes puedan producir, va a ser imposible que puedas tapar esa realidad. Eso no es hacer política, son situaciones que se dan en determinado momento como en el 2015, después de 12 años de nuestro gobierno, en donde muchos factores hicieron que no pudiéramos lograr un triunfo. En esta elección puede representar a ese núcleo duro pero no más que eso.

¿Es un problema el personalismo dentro del peronismo?

-Es un tema muy complejo. Lo más importante es poner el acento en la participación popular y en el fortalecimiento de las organizaciones populares, lo que Perón llamaba las organizaciones libres del pueblo. Fortalecer la democracia en ese plano de la participación y llevarlo al plano de la política hace que los personalismos pasen a un segundo plano porque la participación popular va llevando a que sus dirigentes sean una expresión de esa participación política.

-Piparo metió en la agenda de campaña el tema de la baja de edad de imputabilidad de los menores y a las pocas horas la Gobernadora salió a enfriar el tema diciendo que no se lo puede tratar con liviandad en un contexto electivo. ¿Vos crees que es un mensaje bidireccional en donde se intenta llegar a sectores del electorado que piensan diferente en este tema?

-Creo que no es un tema para tomar a la ligera como para ponerlo en una agenda a días de una elección. Eso no tiene nada que ver con lo que nosotros pensamos de la política. En estos temas hay que tener un debate profundo con la participación de todos los actores. Por supuesto que nosotros estamos en contra de cargar contra los jóvenes bajando la edad de imputabilidad porque no resuelve nada. El Estado debería tener políticas activas hacia los jóvenes que hacen a la inclusión y a un proyecto de vida. En estas cuestiones se necesita de un Estado muy presente y justamente estamos en presencia de un gobierno compuesto por CEOs que no aman lo público y el bien común.

-El 22 de noviembre de 2015 cuando te acostaste y viste Macri presidente, Vidal gobernadora y Garro intendente, ¿qué pensaste?

-No dormí esa noche. Sentí un gran dolor y a la vez un gran desafío que había que redoblar. Pensaba en que había que tratar de que esto causara el menor daño posible resistiendo todo lo que se pueda y, a la vez, comenzar a construir la salida política de esto porque sabemos que, si se consolida, Argentina va a tener problemas muy serios. La pobreza estructural que causó la década del 90 todavía no la pudimos resolver y hoy se está agravando. El dolor que sentí tenía que ver con saber que iba a pasar lo que está pasando ahora.

-¿Un virtual triunfo de Cristina crees que puede frenar la discusión que se tiene que dar puertas adentro del peronismo?

-Esa es una expresión que se está dando hoy en la provincia de Buenos Aires. El peronismo es federal y hay muchos debates y verdades relativas que quieren construir una unidad en el 19. Cada uno aportará algún pedacito de su mirada y estará la destreza de quienes tengan que construir esa unidad para poder consensuarla desde distintos lugares. Hay muchas miradas, la de Cristina es una, la de Randazzo es otra y en cada una de las provincias te encontrás con más.

-Como la de Massa…

-La realidad es que ese Massa que uno vio planteando con el gobierno en Davos un montón de cuestiones no aparece como una opción que esté claramente en contra de este modelo económico. El peronismo está en las antípodas de esto y Massa no está en una situación de dejar claro realmente en dónde está parado.

-Qué raro que es el peronismo… Espinoza se va del peronismo pero no renuncia a su cargo partidario.

-Pidió licencia pero son situaciones realmente desagradables porque hacen a esa crisis de debate que hoy atravesamos y que sí o sí hay que saldar para lo que viene.

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